150 años conservando lo bueno

Este 2019 la conservera gallega ALBO cumple 150 años. Un hecho histórico al alcance de muy pocas marcas en nuestro país. Para celebrarlo, ALBO quería hacer una campaña, pero el principal problema es que llevaba más de 30 años sin hacer ningún tipo de comunicación. ESTO SUENA A RETO ¿NO?

En 150 años ALBO había sido un testigo privilegiado de la historia. Había visto la llegada de la luz, el primer vuelo a motor, la aparición de la televisión, la llegada a la luna, o cómo las mujeres alcanzaban su derecho al voto.

Y todos esos cambios ALBO los ha vivido desde un lugar protagonista, donde durante años se han sucedido los mejores momentos de las familias: alrededor de una mesa.
Por eso, en este 150 aniversario quisimos lanzar un mensaje desde la experiencia de este siglo y medio, invitando a nuestros consumidores a disfrutar de lo realmente importante. De ese momento mágico que sucede cenando con la sencillez de una lata de mejillones y unas sardinillas.

Así nació el concepto de campaña. Una idea que iba más allá del producto, que conectaba emocionalmente con nuestros consumidores.

Realizamos una campaña transmedia.

Para amplificar el mensaje y que llevase nuestra idea a todos los soportes. Queríamos que el público fuese consciente de que llevamos toda la vida a su lado, ofreciéndoles lo mejor del mar en cada lata, pero también momentos que merece la pena conservar.

Se lanzó un spot de 20” y 10” en los principales canales nacionales, con adaptaciones de idioma para las televisiones autonómicas.

Se realizó una campaña gráfica en las principales revistas del corazón y de salud, orientadas a nuestro público.

Todos los grandes diarios gallegos contaron con un Brand Day.

En los principales centros comerciales del país, se emitieron 477 MUPIS digitales, con una versión adaptada para el formato.
Se pusieron circuito de 42 vallas en lugares privilegiados.

Un gran autobús vinilado recorrió toda la geografía española, partiendo de la fábrica de ALBO en Vigo y pasando por los principales centros comerciales del país.

Se eligió un embajador de marca para la campaña, que encarnase los valores que ALBO había abanderado durante estos 150 años: pasión por el mar, por la calidad y por el trabajo bien hecho. Así, el chef con tres estrellas Michelin, Dani García fue el elegido.

Se realizó un evento de presentación en su restaurante de Madrid. Allí se congregaron los principales influencers culinarios del país. Este evento se complementó, además, con un showcooking y una masterclass.

A nivel digital se hizo un esfuerzo para atraer público más joven para que conectase con la marca.

Se realizaron campañas en plataformas como Facebook e Instagram, con piezas adaptadas al medio y al lenguaje del mismo.
Conseguimos numerosos publireportajes y creamos banners animados.

Se creó una landing de campaña, donde la gente podía conservar sus mejores recuerdos, para que las generaciones futuras pudieran encontrarlos.

Como broche final de la campaña, metimos todos los recuerdos de la gente en una lata de ALBO, y los conservamos en el lugar que seguramente habitaremos en unas cuantas décadas: el espacio.
Así, lanzamos a la estratosfera una lata llena de recuerdos. Una acción que fue grabada y viralizada a través de redes sociales.

Los resultados de la campaña fueron espectaculares.

Con la campaña de televisión, se consiguió impactar a 7,6 millones de personas de nuestro target principal. Más de 21 millones de impactos publicitarios on-line. Un aumento del 80% en engagement rate. Crecimiento del 400% en cuanto a fans en las redes sociales de ALBO.

Llegamos a más de 4,6 millones de lectoras a través de las revistas.

Más de 2 millones de impresiones en medios digitales.

Más de 500.000 reproducciones en Youtube. Y, sobre todo, la oportunidad de volver a conectar con nuestros consumidores, dándoles un mensaje más allá de nuestro producto.

Leave a Comment