31.01.2016

Singular One

La base de su éxito es trabajar en un ambiente de libertad mental extrema. Ninguna idea es estúpida, ninguna idea es desechada, todas las opiniones cuentan. Creen que hay que escuchar al cliente con atención, y luego volver a escucharlo. En pensar mientras comen duermen, pasean, nadan… Absorben el mundo que les rodea y lo ponen en práctica. Aman el arte de la creatividad. Creen en el éxito, su imperativo empresarial. La palabra fracaso no existe. No se preocupan por las cosas, sino que se ocupan de ellas.
 
Creen en su equipo, si uno cae, lo levantan entre todos. Creen en el riesgo, aliado que camina junto a ellos. En las sonrisas. En que todos los días hay algo por aprender. Creen en las ideas que poseen una larga vida y seducen corazones. Creen en el esfuerzo y en las bebidas de cafeína. En los paseos en mitad de horarios laborales para despejarse, en los detalles, que al final son los que le diferenciarán del resto. Creen en la mujer, en el hombre, en el niño, en los animales, que les abren el conocimiento. En los chistes malos para darse cuenta que existen los buenos, que te hacen reír a carcajadas. Creen en las llamadas de sus madres, padres, maridos, mujeres, novios o novias en mitad de horario laboral para preguntar si van a ir a comer a casa, o para preguntarle dónde está el mando del DVD. Creen en la diversidad de caminos para llegar al éxito, en la diferencia de opiniones, en las discrepancias y en llevarse la contraria, para mantener la esencia de la diferencia. En definitiva, creen en ellos mismos, en lo que hacen y en lo maravilloso de esta profesión.

Tu comentario

Dejar este campo en blanco (anti spam):

Los comentarios no serán visualizados hasta que no sean comprobados por el administrador del blog.

Cerrar